El agresivo proceso de expansión de las transnacionales hoteleras españolas parece que se ha frenado de repente. La crisis está pasando factura a lo que fue un negocio bollante en los ’90 y casi todo los ’00, cuando parecía que invertir en cualquier lado daba buenos resultados. Sol Meliá, la principal transnacional de turismo de sol y playa, y NH, centrada en el turismo urbano, lo están viviendo en sus propias carnes.
La estrategia para superar esta crisis: vender activos. Ahora bien, están vendiendo los activos que tienen en España, no los que tienen en otras zonas como el Caribe, que siguen considerando más rentables. Con ello se está generando lo que se podría denominar “deslocalización turística”. Las Islas Canarias parecen ser quienes lo están padeciendo. Ahora queda esperar cuál será el resultado de este proceso. Tal vez la crisis de una zona dedicada al turismo durante décadas y que ha subsumido las políticas económicas a su desarrollo.
A continuación reproducimos algunos artículos recientemente publicados en el diario económico Cinco Días que explican esta situación.
Reuters - Madrid - 27/02/2009
La cadena hotelera balear Sol Meliá ganó 51,2 millones de euros en 2008, un 68,4% menos que en el año precedente, debido "al impacto negativo que la crisis está teniendo en el sector turístico".
La cadena añade que el resultado bruto de explotación (EBITDA) se redujo en un 26,5% a 256,7 millones de euros con un descenso del 5,3% en sus ventas hasta 1.279 millones. Los analistas preveían un EBITDA de 267 millones de euros y unas ventas de 1.285 millones.
En su nota de prensa, la mayor cadena hotelera española dijo que preveía un mayor impacto de la crisis en el primer semestre de 2009, y que en el segundo semestre habría cierto alivio gracias a un descenso de los tipos de interés, una depreciación del euro y la estabilidad del petróleo.
"Es de prever un descenso en el segmento de negocios debido a las políticas de ahorro que están desarrollando las empresas en general, mientras que en el ámbito vacacional se percibirá una caída en las llegadas a los dos archipiélagos debido al descenso del mercado británico motivado tanto por la crisis como por la depreciación de la libra esterlina", dijo la cadena en una nota.
Ep. 06/03/2009
El consejo de administración de NH Hoteles propondrá a la junta de accionistas, que se celebrará el próximo mes de mayo, eliminar el reparto de dividendo, ante los resultados obtenidos por la cadena, que redujo un 65,4% su beneficio neto por los efectos de la crisis.
De esta forma el consejo de administración de la hotelera propondrá a los accionistas del grupo "un dividendo cero", tal y como figura en el informe corporativo, y dividirá su beneficio en reservas legales, voluntarias y de sociedades, entre otras, propuesta que se tendrá que aprobar por la junta, indicó a Europa Press un portavoz de la cadena hotelera, que calificó la decisión de "lógica" dada la actual coyuntura económica.
El periódico 'El País' publica hoy que NH suprimirá el dividendo con cargo al ejercicio de 2008, tras repartir el pasado año un total de 38,5 millones de euros entre sus accionistas, entre los que figura como principal accionista el grupo Hesperia, que controla el 25% del capital.
La compañía que preside Gabriele Burgio ganó 26,8 millones de euros en 2008, un 65,4% menos que en el ejercicio anterior, cuando registró beneficios de 77,4 millones de euros, debido a los efectos de diversas provisiones extraordinarias y al deterioro del mercado por la crisis.
La decisión de suprimir el dividendo podría perjudicar a Hesperia, que precisamente ayer confirmó que está renegociando su deuda -unos 600 millones de euros- con sus principales bancos acreedores, aunque precisó que esta negociación no afectará a su participación en NH Hoteles, que asciende al 25,088% del capital de la cadena hotelera, a la que en principio no renuncia.
El enfrentamiento entre NH Hoteles y Hesperia ya estuvo latente en la anterior junta de accionistas, tras los intentos de aumentar su control en la compañía mediante el incremento de su participación tras su fallida OPA hostil de 2003. Sin embargo, Burgio recalcó entonces que la única manera de hacerse con su control es lanzar una OPA por el 100% de NH Hoteles.
Los títulos de NH cotizaban a las 12.30 horas a 2,26 euros, tras perder un 3,4%.
Beatriz P. Galdón - 04/04/2009
Las hoteleras han perdido más del 80% en poco más de dos años. Su recuperación dependerá de la evolución que marque la economía.
El sector turístico es el mejor exponente del impacto de la crisis financiera en España, ya que supone el 10,7% del PIB, el 13,5% del personal ocupado y el 12% de los ingresos de la balanza pagos. La industria ya ha reconocido que la llegada de turistas extranjeros descendió en 1,8 millones de visitantes en 2008. Y aunque la tendencia es positiva hasta octubre del mismo año en cuanto a turismo nacional (+7%), en los meses de septiembre y octubre, periodo del que hasta ahora se disponen de cifras oficiales, se registró un descenso del 9%. El gasto del consumidor se ha resentido con la contracción del crédito y la demanda de ocio ha caído en picado. 'El negocio hotelero está bastante flojo.
El mercado apunta a una bajada de los ingresos del 10% en 2009 y a un descenso importante también en los niveles de ocupación', explica Iván SanFelix, de Renta 4.
El sector turístico, pese a ser relevante para la economía española, tiene escasa representatividad en la Bolsa. NH Hoteles y Sol Meliá cotizan desde hace años en el mercado, pero ahora fuera del Ibex, que implica un menor seguimiento por parte de los gestores, que muchas veces tienen fondos que replican al selectivo. En 2009 acumulan retrocesos del 40,7% y 38,5%, respectivamente, y desde hace tres años se han depreciado el 85% y 82%. Las acciones están en mínimos de noviembre de 1996 y mayo de 2003. 'Son valores muy cíclicos, muy vinculados a la evolución de la economía, con una estructura importante de apalancamiento operativo; es decir, tienen unos costes fijos a los que tienen que hacer frente esté o no lleno el hotel', explica Javier Mata, de N+1.
La cotización de las dos compañías ha estado presionada por causas comunes: informaciones negativas a nivel operativo en el corto plazo, un alto nivel de endeudamiento y la necesidad de vender activos y de negociar con los bancos la refinanciación de la deuda. Por eso, las acciones han evolucionado a la par. Pero en algún momento puede producirse un distanciamiento. 'Hay importantes diferencias. NH Hoteles tiene una mayor exposición al negocio urbano, por lo tanto es más cíclica, y en el accionariado las cajas tienen un peso importante, del 31% frente al 5% de Sol Meliá. Además, la compañía tiene riesgo inmobiliario, ya que tiene el 97,7% de Sotogrande, que en 2008 supuso el 10% del Ebitda beneficio bruto operativo. Mientras, el principal riesgo de Sol Meliá proviene de su exposición a Latinoamérica y del turismo vacacional', explica Francisco Rodríguez, de Ibersecurities. Moody's, por otro lado, acaba de bajar el rating de Sol Meliá desde Baa3 a Ba1, que le otorga una calificación a su deuda de grado especulativo o bono basura.
Los analistas coinciden en que 'las caídas han sido brutales' para las dos, en palabras de Javier Barrio, de BPI. 'Quizás estén a precios atractivos, pero no son empresas para este momento y no hay catalizadores para el corto plazo', explica el gestor.
Sin embargo, el inversor que mira a más largo plazo, con una perspectiva de años y que es capaz incluso de soportar más descensos, podría aprovechar el momento. Ahora bien, los expertos prefieren Sol Meliá a NH Hoteles por el perfil de negocio que las diferencia. De hecho, las recomendaciones son muy dispares: el 47,2% de los consejos para Sol Meliá en los 12 últimos meses han sido de compra, mientras que el mayor porcentaje de NH Hoteles en este periodo ha sido de venta, con un 82,6%. El potencial que revalorización que presenta la primera con respecto al precio objetivo medio establecido por el mercado es del 37,4%. Sin embargo, NH está un 2,3% por encima de las estimaciones.
'Mis perspectivas para los próximos meses con respecto a la economía son negativas, pero las Bolsas suele adelantar con meses la recuperación. Las cadenas hoteleras son buenas oportunidades de inversión, pero hay que tener mucha paciencia, aunque creo que el grueso de las malas noticias ya están recogidas en precio', concluye Javier Mata.
Escenario presente y futuro
A favor
Las acciones de las cadenas hoteleras presentan unos ratios atractivos, como que cotizan por debajo de su valor en libros. El PER, veces que el precio de la acción contiene el beneficio, de NH es el más bajo, de 4,56.
Están entre los valores favoritos de los expertos para cuando llegue la recuperación económica por su alta exposición al ciclo. Hay que tener en cuenta que la Bolsa suele adelantar acontecimientos.
NH Hoteles tiene un riesgo adicional con la exposición que tiene en el sector inmobiliario a través de Sotogrande.
En contra
El corto plazo puede seguir penalizando a los valores. Las perspectivas económicas aún no dan señales de recuperación. No obstante, los analistas piensan que lo peor ya está recogido en precio.
Tienen una elevada deuda y el mercado considera que la negociación con los bancos será necesaria y crucial. En este momento existen dudas sobre su solvencia y la posición de liquidez de la que disponen.
Son empresas de mediana capitalización que cotizan con un capital flotante del 30% en el caso de Sol y del 16% en el de NH.
F.M.B. 07/04/2009
Las acciones de la hotelera Sol Meliá protagonizaron ayer la sesión, con una subida del 11,45%, la mayor del mercado. Para los expertos, se trata de especulación. 'Se van buscando valores castigados y se entra en uno detrás de otro para calentarlos', explicaba ayer a CincoDías un bróker. Sol Meliá tiene 184 millones de acciones, pero sólo 66 millones cotizan en Bolsa, lo que hace al valor propenso a sufrir fluctuaciones
Arantxa Noriega. 09/04/2009
La crisis es la gota que colma el vaso. Los grandes grupos hoteleros intentan compensar la falta de rentabilidad con la desinversión de activos que consideran poco o nada estratégicos. Sol Meliá, Riu o Barceló ponen el cartel de venta en algunos de sus hoteles vacacionales.
Cada vez es más difícil llenar las habitaciones de un hotel. La frágil demanda afecta los niveles de ocupación, con el consiguiente descenso de la rentabilidad. Ante esta situación, las cadenas hacen balance y ponen el cartel de 'se vende' en aquellos establecimientos menos rentables. 'Esto ya sucedía antes de la crisis, pero la coyuntura cada vez más negativa ha desbordado a las empresas', dicen en la consultora Dyrecto, especializada en el sector hotelero.
En Canarias existen 38 hoteles que actualmente están a la venta: 15 en Tenerife, diez en Gran Canaria, diez en Fuerteventura y tres de Lanzarote, lo que supone un total de 10.618 camas. El ejemplo canario es extrapolable a otras comunidades autónomas que tienen destinos de sol y playa como Baleares y Cataluña. 'En estos destinos sucede otro tanto de lo mismo', dicen las mismas fuentes.
Los vendedores son grandes cadenas hoteleras como Sol Meliá, Barceló, Riu o Iberostar que pretenden desinvertir en hoteles que no son estratégicos.
Sol Meliá quiere vender dos de sus hoteles en el Puerto de la Cruz (Tenerife), el Parque San Antonio y el Tamarindo. Son dos activos no estratégicos que ya había planeado vender hace algún tiempo. Barceló tiene a la venta cinco hoteles de su categoría más baja, de tres estrellas, que no cumplen los parámetros establecidos en su último Plan Estratégico en el que incluye sólo establecimientos de la categoría más alta (de cuatro estrellas en adelante). La intención de vender estos activos era ya anterior a la crisis, aunque con ella, la dificultad de desinvertir es mayor. Pese a la situación, 'no queremos malvenderlos', señalan en la cadena mallorquina.
Los hoteles no estratégicos y de tres estrellas que posee Barceló se encuentran en Lanzarote: el Hotel La Galea y el Barceló Lanzarote Resort. En Tenerife tiene el Barceló Santiago y Barceló Varadero. La cadena Riu ha vendido el Hotel Carioca a la empresa Fedoca.
Para los responsables de la consultora, los motivos para desinvertir en los establecimientos son varios: necesidad de liquidez inmediata, planes de expansión en otras zonas geográficas, especialización en categoría (número de estrellas) o la concentración en actividades principales por parte de inversores que entraron en el sector en su momento en busca de diversificación.
En general, estos grandes grupos turísticos persiguen invertir en otros destinos más rentables como República Dominicana, países del Este, Caribe y Estados Unidos.
La tendencia en casi todos ellos es la de asegurar la gestión de los activos y deshacerse del patrimonio. Por ejemplo, Sol Meliá sólo dispone de unos cien millones de euros para invertir este año, y centrarse en el régimen de gestión.
Abril de 2009